Lo que veo cada día en la consulta
Llevo 13 años dedicándome a esto y, aunque cada paciente es distinto, hay algo que se repite todos los días: personas que llegan arrastrando una molestia desde hace meses, a veces años, porque pensaban que "ya se pasaría sola" o que "es normal a mi edad". Casi nunca lo es.
Lo que más se repite en consulta
Contracturas cervicales y de trapecio por horas delante de una pantalla o el móvil. Lumbalgias que empiezan como una molestia leve y acaban limitando el día a día. Dolores que se arrastran tanto tiempo que la persona ya ni recuerda cómo empezaron. Y, cada vez más, cuerpos que han normalizado vivir con dolor porque nadie les ha explicado de dónde viene realmente, o porque se han adaptado a una medicación que, muchas veces, ni siquiera les está quitando o aliviando los síntomas cuando les pregunto.
También es muy frecuente, por desgracia, encontrarme con personas desahuciadas en clínicas del dolor: "te operé de una hernia o de una prótesis y ya no puedo hacer nada más, solo mórficos". Esos casos tienen solución, al menos para tener una vida sin dolor. Que la cirugía no haya cumplido su función no quiere decir que ya no se pueda hacer nada: la fisioterapia ayuda muchísimo y, en buenas manos, llega hasta el origen, que casi nunca es la hernia que te operaron. No hay nada crónico mientras el cuerpo esté vivo: todo tiene solución.
Buscar el origen, no solo calmar el síntoma
Mi forma de trabajar no busca solo aliviar el dolor del momento. Antes de empezar cualquier tratamiento, me gusta entender el porqué: qué gestos, posturas o rutinas han llevado a tu cuerpo hasta ahí. Creo firmemente que entender el origen de lo que te ocurre es el primer paso para una recuperación real y duradera, no solo temporal.
Hay lesiones en las que se da por hecho el origen: un problema de espalda, por ejemplo, que se atribuye directamente a una hernia. Y el origen real suele ser muy distinto. La mayoría de los problemas de espalda no vienen de la columna, ni de la hernia, ni de un pinzamiento: hay que buscar el origen. El dolor no viene a quedarse; el dolor te avisa de que algo está mal en tu cuerpo, para que pongas solución.
Un espacio para ti
En consulta, el protagonista eres tú. Me gusta escuchar con calma lo que tu cuerpo necesita expresar, explicarte lo que encuentro y acompañarte hasta que vuelvas a moverte sin esa limitación que te trajo hasta aquí. No hay dos cuerpos iguales, así que tampoco hay dos planes de tratamiento iguales.
¿Llevas tiempo arrastrando una molestia?
Pide tu cita online y empezamos por entender el origen.